El ser familia involucra estar en constante unión en pareja y eso es lo que hemos aprendido en cada asesoría de gestión emocional; el reírnos, acompañarnos, confrontarnos, llegar a acuerdos y aprender mutuamente el uno del otro.
Desde que iniciamos este espacio hemos notado un gran avance en nuestra familia; antes de encontrarnos en el camino con Kt, como toda familia, teníamos nuestros desaciertos y diferencias, pero junto a ella, aprendimos a escucharnos en pareja y luego a escuchar a nuestros hijos.
Una de las situaciones que nos llevó a iniciar las asesorías de gestión emocional, fue nuestro hijo mayor. Muchas veces nos sentíamos sin herramientas para educar y esto nos llevaba a fomentar un mal ambiente familiar, a discutir, o hasta en ocasiones culpar a nuestros hijos, porque como adultos no sabíamos gestionarnos emocionalmente. Por eso
Algo que llevo como un sello en el corazón, lo cual aprendí de Kt es que: ningún niño hace su «pataleta» por maldad, sólo está mostrando una frustración y como papás los encaminamos en esa gestión emocional, acompañando, enseñando y conociendo su lenguaje de amor primario.
Esto nos ha llevado a tener una constante reflexión de nuestra familia, a evaluarnos y mejorar.
Agradezco a Kt Bedoya por su acompañamiento, por sabernos amados de Dios y comprender mi maternidad, sanando y amándome.